Quería comprobar algo, así que hice la prueba más sencilla del mundo: me hice pasar por cliente con una filtración y escribí a 5 negocios de impermeabilización de Guadalajara a las 10 de la noche un domingo.
“Buenas, ¿hacen impermeabilización de azotea? Tengo una filtración en una casa de un piso, como 80m². ¿Me pueden cotizar?”
Los resultados
- 3 de 5 no contestaron esa noche. Dos respondieron hasta el día siguiente por la tarde.
- 1 contestó al otro día temprano, pero ya sin preguntar nada útil.
- 1 nunca respondió.
La lección
Ninguno es mal negocio. Simplemente nadie puede estar contestando a las 10pm. Pero ese cliente con una gotera activa no esperó: contrató al primero que le respondió al día siguiente con un número. Cada uno de esos mensajes era un trabajo de miles de pesos.
Por eso construyo agentes de WhatsApp: para que el negocio conteste al instante, califique y junte las fotos — aunque el dueño esté dormido. El que contesta primero, gana.